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Editorial Nº 5 Febrero 2018

Eliminar las sombras del Ayuntamiento de Manilva

Las sombras judiciales que recaen sobre el Ayuntamiento de Manilva son negras y más que preocupantes, pero en el consistorio no sólo parece existir este problema, también se hace urgente y necesario un esfuerzo por el buen gobierno y las buenas formas. 
Funcionarios municipales hablan y advierten del exceso, de una gestión irregular de los trámites obligados en algunos casos y en otros del total desconocimiento de actuaciones ejecutadas sin el control necesario. 
El combinado es explosivo. Parecen repetirse actitudes de otra época que han colocado negros nubarrones sobre la institución y que por su opacidad y gestión han finalizado tras años de batallas en los juzgados, con la apertura de un juicio oral en el que el nombre de Manilva estará de nuevo en los titulares por algo en lo que no debería de ser, en absoluto noticiable. 
Si a esto se suma la preocupación de un alcalde y concejales, acuciados por sus problemas judiciales, a Manilva se le presenta un panorama muy oscuro.
El informe del Interventor municipal, al que hay que agradecer su labor de fiscalización en una posible mala gestión económica sistemática, nos alerta de actuaciones irregulares en las cuentas municipales y en la gestión del dinero público. Se llevan adelante dice, concursos con sobres abiertos, obras y remodelaciones o adjudicaciones sin consignación presupuestaria, lo que conlleva, decretos y modificaciones para acometer pagos, de adjudicaciones que acaban en repetidas ocasiones en las mismas empresas en un número con un importe llamativo. 
La gravedad de esta forma de gestionar, relatada en el último informe, dista de ser excepcional. Se ha convertido en norma, y eso no es tolerable ni sostenible. La repetición de las malas prácticas genera una inadecuada gestión, que tampoco ha sido bien contestada desde una oposición municipal que, salvo casos contados, no ha estado a mejor nivel que el gobierno local.
La alternativa es cosa de todas y todos, e implica transparencia y buen gobierno. También requiere que todos cooperemos para rescatar Manilva.