El Taller de Vinos experimenta con uva tinta

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Manilva.- Los alumnos del taller de elaboración de vinos de Manilva, asistieron a la elaboración de la primera parte de bodega de un vino de uva tinta. Se trata de la primera vez que en el Civima, donde se dieron cita los alumnos, se realiza la elaboración de un vino con este tipo de uva.

La pasada semana cuando se inició la vendimia, ya se trabajó con la elaboración de uva moscatel. En esta ocasión se ha comenzado la de uva tinta y posteriormente se pasará a la elaboración de sidra y licores.

La uva es procedente de la viña de Francisco Mena, productor local, al que se le han comprado 385 kilos de cuatro variedades, entre ellas el
Tempranillo (la más típica para el vino tinto en nuestro país), además de Garnacha, Merlot y Sirah.

Según comentó Argimiro Martínez, uno de los responsables de este taller, los procesos de elaboración de los vinos blanco y tinto son muy distintos.

El blanco, sí que se ha trabajado más en esta bodega, pero con el tinto se enfrentan a una experiencia nueva. Aunque en Manilva apenas hay plantaciones de uva tinta, Martínez destacó que es posible que en el futuro los agricultores puedan decantarse por esta variedad en algunos terrenos.

En esta nueva práctica se va a hacer una media crianza. En los próximos días se espera tener una barrica, ya que tras la fermentación en acero inoxidable, será trasladada para darle un toque de roble durante 3 meses.

La graduación de este vino será de unos probables 14 º, en cuanto a la acidez tiene un PH de 3,53 y en cuanto al acido tartárico se encuentra por debajo de 5. A partir de ahora se empieza a hacer un seguimiento diario de cómo se desarrolla la fermentación y maceración y en unos 15 o 20 días estará el vino fermentado.

La semana pasada se hizo un muestreo en viña para ver por separado la posible graduación a través del azúcar del fruto, y al hacer la medición ha salido lo que se esperaba, según comentaba Martínez.

Ayer se realizaba el despalillado y estrujado de la uva, sin el raspón, para pasarlo al tanque.

Normalmente en la elaboración del blanco la uva va a la prensa, para fermentar solo el líquido.

En el tinto se quita solo el raspón, pero se introduce en el tanque la piel, hollejos y demás, para su fermentación. De esta manera, se trasladará al líquido tras su maceración los aromas, colores y taninos.

La experiencia que se llevará a cabo en la escuela taller será de unos tres o cuatro meses en barrica, con un toque afrutado, sin mucha maceración, no para crianza larga, pero si con un poco de barrica que le aportará más durabilidad.

Argimiro Martínez, animaba a los productores a plantar nuevas variedades de cara al futuro. Los alumnos podrán también experimentar a lo largo del curso con algún vino espumoso, con lo que tocarán diferentes variedades, lo que les dotará de una experiencia más amplia en sus curriculum.