La teoría del intercambio de regalos

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Regalos de navidad conjunto de regalos rojos


Otra Navidad y hemos empezado el mes ni más ni menos que con unas elecciones autonómicas, y nos caminamos a unas municipales y quién sabe si también a las generales. De momento, todos juegan a ser duros, como los jóvenes que conducían hacia un acantilado para ver quién aguantaba más sin tirarse del coche, sí amigo lector seguro que has visto, “Rebelde sin causa”.

El PP que fue el primero en mostrar sus cartas, y no más allá de aguantar con lo que tiene espera que algo suceda y pueda sumar un puñado de votos. IU por su parte está pendiente de asuntos internos que deberán finalizar con la elección de la mejor opción, para la dura campaña y Compromiso Manilva no pierde el tiempo, y ha puesto ya su maquinaria a trabajar en el municipio en el que ocupa el sillón de alcalde, y eso ya es mucho en el inicio de la carrera electoral. Y por su parte el PSOE, ganador de los últimos comicios, seguirá a lo suyo bajo el paraguas de la Junta de Andalucía, (si Susana ha ganado las elecciones, y es capaz de formar gobierno).

El resto de las opciones como ASM+MSI y el nuevo proyecto de Más por Manilva, tienen un largo camino por recorrer, si quieren contar en el reparto de concejalías, pero ahí están. Los otros… si es que los hay, siguen hibernando hasta que la llamada de la jefatura los despierte.

Nada de esto es nuevo, es lo que recomienda la teoría de los juegos y las tácticas en la política… no muestres debilidad, no cedas. Cada actor juega de forma racional para llegar a un resultado colectivo irracional. Pero existe otra vía que es más adecuada en estas fechas para que todos pasemos unas buenas navidades, darse regalos.

Es la teoría del intercambio de regalos. Y, a pesar del nombre, no es inocente. Se asienta sobre el principio de reciprocidad. Te doy un regalo y genero la obligación moral de que me lo devuelvas. Es una norma evolutiva que hemos puesto en marcha los humanos para resolver conflictos.

La lista de potenciales obsequios es larga. El PP puede regalar susceptibles apoyos. El PSOE, una mesa para sentarse a negociar. Izquierda Unida y Compromiso Manilva una nueva edición de su pacto. Y el resto de formaciones sólo promesas de futuros acuerdos.

En la situación actual, con todos los partidos acercándose al acantilado con cara de James Dean, quien cede primero, pierde. Pero, en una lógica de intercambio de regalos, quien da primero parte con ventaja. Muestra liderazgo, y establece los márgenes de lo aceptable en la negociación moviendo la atención del quién al qué, minimizando la interpretación, entre bélica y deportiva, que solemos hacer de la política, éste se rinde, el otro gana.


En la Navidad, todos los niños ganan.