Querido futuro alcalde...

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Moral 3


Manilva.- Te pido todo tu esfuerzo para que te rodees de los mejores. No de los que traen más votos, no de los que quieren estar, sino de aquellos que mejor nos pueden representar, que no apartes a la gente por sus ideas, pues aunque no te voten, también los representas.

Te pido que no veas votos en mi cara, sino a un vecino; que conozcas mi nombre, mis problemas y mis ilusiones. ¡Total, no somos tantos! Es la suerte de vivir en Manilva.

Que pienses un pueblo para nuestros hijos y tus nietos, un pueblo para todos, fácil para los que van en silla de ruedas y también para los que no ven bien, libre de trampas y de zancadillas escondidas. Que pienses en el pueblo que quieres para cuando tú seas mayor.

No olvides que es más importante y barato mantener que crear, aunque luzca menos y que las obras se hagan cuando sean necesarias, no unos meses antes de las elecciones. Sería “tratarnos como tontos” y no lo somos.

Construye un pueblo seguro, seguro, seguro por el día y seguro por la noche. Sin lugares oscuros y lucha para que tengamos los mejores servicios sanitarios, y la mejor educación. Y sus profesionales las mejores condiciones para ejercerla.

Toma nota de que tenemos derecho a:

Que las calles estén como si fueran los pasillos de tu casa, una baldosa rota se arregla, un árbol dañado se cura, el rincón lleno de suciedad, se limpia.

Que cada vez que alguien te proponga una mejora, siempre encuentre tu receptividad, y le respondas con un “gracias”.

Que se escuche a los jóvenes, el futuro es suyo y puede que el nuestro también esté en sus manos. Piensa un pueblo para ellos, son los que nos traerán la prosperidad, pero escucha a los jubilados, y sírvete de sus ojos y escucha también a los que ponen su negocio en nuestro pueblo, y pónselo fácil.

No te olvides de las mujeres,de las amas de casa, de los que tienen estudios, y de los que no los tienen y sobre todo, sé un ejemplo, que primero sea tu pueblo y luego tu partido. Que no busques agradar, sino hacerlo bien y ser justo y sé valiente, y cuando tengas que ejercer tus dotes de mando, que no te tiemble el pulso.

Recuerda que ser alcalde es un servicio, más que un oficio. Yo quiero un alcalde cercano, humilde, trabajador, honesto, respetuoso, valiente e inteligente