Soñar es gratis y no cuesta nada (Leer+)

|

Images



Manilva, octubre 2019.- Cuando pensamos en grande y tenemos metas desafiantes, existe una motivación muy fuerte para vivir cada día con pasión, entusiasmo y energía. Lentamente, empezamos a ver resultados y parecería ser que aquel sueño que en aquel entonces creíamos imposible de lograr, hoy se está materializando.

Hay veces que nuestros pensamientos empiezan a divagar y empezamos a visualizar cosas que nos gustaría que pasaran. Entramos en una especie de “trance” donde imaginamos resultados aparentemente “imposibles de lograr”.

Tal vez por eso nos gustaría poder soñar más seguido...

Eso de pensar en grande y aspirar alto es algo que todavía cuesta asimilar.

A mucha gente le cuesta soñar. Nuestra mente tiene esa facilidad para auto limitarnos en nuestro potencial y hacernos creer que lo que queremos es “imposible”, “no lo merecemos” o bien implicará “demasiado esfuerzo, tiempo y sacrificio”.

Y cuando dejamos de soñar es cuando nos apagamos, nos ponemos en piloto automático, nos debilitamos y dejamos de ver la luz al final del tunel. Simplemente actuamos y vivimos sin un móvil fuerte. Sin una fuerza que nos empuje a ser mejores, a crecer y desarrollarnos. A explotar todo nuestro potencial.

Para lograr nuestros sueños hay que pelear muy duro y por mucho tiempo.

Una meta grande, implica esfuerzo, sacrificio, amor, dedicación y pasión. Significa luchar todos los días por eso que quieres alcanzar. No se cuánta gente está dispuesta a esto, pero lo que si se es que las personas que han emprendido y están en búsqueda de sus sueños tienen dirección. Van en busca de algo.

La vida entonces, se vive. Pasa a ser algo alegre a pesar de los vaivenes y los problemas de cada día. Pues todo se enmarca en la perspectiva de nuestros sueños. “Me pasó esto pero como quiero lograr esto otro sigo adelante” a pesar de los obstáculos, el viento en contra, los palos en la rueda o cualquier otro problema que surja, sabemos que debemos ser fuertes y seguir adelante cueste lo que cueste.

Estamos en la búsqueda y hay que seguir la intuición para no perder el rumbo.

Más allá de todo y como dice el título de este artículo: Soñar es gratis y no cuesta nada, por lo tanto, amigo mío, te animo a que empieces a pensar en grande. A pelear por aquello que quieras conseguir. A soñar. A vivir...

Hay que darle rienda suelta a nuestro corazón para encontrar nuestra misión en este mundo.