A micrófono abierto con el actor, Antonio de la Torre

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Noviembre 2M19 por Francisco Acedo

A micrófono abierto con Antonio de la Torre (actor)


"Llevo dos Premios Goya, pero me gustaría ganar algo más".

Antonio de la Torre (1968) es uno de esos actores que siempre tuvieron las ideas claras, malagueño de nacimiento, sevillano de residencia, estudió Periodismo y ejerció en el mundo de la información deportiva pero siempre soñó y quiso ser actor, las cifras lo confirman, entre los años 2006 y 2018 suma 2 Premios Goya y nada menos que 11 nominaciones. Espectaculares datos que le aúpan a ser el más laureado de la historia de la estatuilla en España.


Se siente más acostumbrado ya a la fama?

Esto no es cuestión de acostumbrarse o no. Creo que no soy el galán arrebatador de pasiones que existen en este mundillo del cine. Soy un hombre normal que se ha tenido que ir acostumbrando a que le reconozcan en la calle. Sé que al público se le debe todo y procuro no agobiarme y cumplir con la gente lo mejor que pueda.

Comenzó en el periodismo, pero siempre pensó en la interpretación. ¿A qué se debió esto?

Me gusta el cine desde pequeño y esta vocación ha ido llenando mi vida. Sabía que el periodismo podía servirme para perder ese miedo en el contacto con la gente, pero mi objetivo era ser actor y estoy satisfecho de verdad

Su CV es espectacular. ¿Se ha parado a pensar alguna vez si esto no es un sueño?

Es un sueño hecho realidad con muchísimo trabajo y esfuerzo personal. Trabajaba en el fin de semana en Canal Sur y durante la semana me iba a Madrid para los Cursos de interpretación y la Escuela de Cristina Rota. El palizón era duro, pero ha merecido la pena y esto me ha demostrado que en el mundo del espectáculo se sufre más que se disfruta, pero al final el balance es positivo.

Cristina Rota son palabras mayores. ¿Le impresionó aquello?

Para mí la primera alegría es que me admitieran en la Escuela. Después me tocaba a mí dar paso y paso para demostrarme a mí mismo que era posible dedicarse a esto. Me lo he trabajado bien y en esto nadie te regala nadie, aunque haya gente que crea que es fácil este mundillo. Hay que estudiar mucho y los rodajes no son una fiesta para divertirse. Esta leyenda negra que tiene el mundo de los actores hay que eliminarlas ya.

Usted ha tocado todos los géneros como drama y comedia. ¿En cuál se encuentra más cómodo?

Soy actor y me adapto al personaje que me toque. Eso lo aprendí en la Escuela de Cristina Rota. En esta profesión si te toca hacer reír es lo que hay. Y si hay que encarnar el papel de un hijo de p… este es el tono que hay que darle al filme. Parece algo camaleónico pero el mundo de la interpretación nos obliga a ello.

No ha hecho desdén tampoco al teatro ni mucho menos

Me gusta tocar todos los palos en esta profesión. Y el teatro tiene una gran ventaja. El contacto directísimo con la gente. Ver sus rostros, sus reacciones, si les gusta o no. Para mí es un “termómetro” único. Y si encima he podido trabajar, por ejemplo, para el Centro Dramático Nacional y ser dirigido por Gerardo Malla es un auténtico privilegio.

Con su impresionante historial en los Goyas, ¿qué le queda por conseguir aún?

Me gustaría ganar algo más. La ambición nunca se puede perder en esta profesión.